El Observatorio de Cultura Libre del Litoral rechaza el Proyecto de Ley “Incorporación de tecnología en el proceso electoral” y alerta a la ciudadania acerca de que la democracia esta en riesgo.
El Proyecto de Ley llamado “Incorporación de tecnología en el proceso electoral” implica una transformación importantísima del sistema electoral y, con ello, de las posibilidades democráticas. Hay abundantes argumentos que pueden ofrecerse en contra de este proyecto, pero dada la gravedad y la necesidad de llamar la atención de la ciudadanía de manera urgente se ofrecen estas principales observaciones:
I. Observaciones iniciales:
1. La incorporación de TIC a los procesos electorales ya es un hecho. Es decir, ya existe una infraestructura tecnológica compuesto por un conjunto de dispositivos interconectados o en red y las modalidades de vinculación de los diferentes agentes con los mismos.
2. En términos generales, los agentes involucrados directamente con esta infraestructura tecnológica pueden ser divididos en dos:
2.a. quienes operan y garantizan el funcionamiento de esos dispositivos;
2.a.i. quienes definen los dispositivos que forman parte de la infraestructura tecnológica y, además, el proceso de cambio en la infraestructura.
2.a.ii. quienes producen esos dispositivos
2.b. quienes operan suponiendo esa infraestructura y espera de la misma cierto funcionamiento pero operando con un imaginario de “caja negra”
3. Además hay otro grupo de agentes que podemos llamar ciudadanxs que tienen una distribución similar a la anterior:
3.a. ciudadanxs que politizan la naturaleza de la infraestructura tecnológica como parte de la politización de las formas sociales: no hay democracia sin democracia tecnológica; la ciudadanía es una ciudadanía tecnológica.  
3.b. ciudadanxs que politizan las relaciones sociales sin incorporar una ciudadanía tecnológica.
Por lo tanto, la ley no puede llamarse como “Incorporación de tecnología en el proceso electoral.” En todo caso, debiera llamarse “Regulación de la tecnología incorporada al proceso electoral.”  
II. Cambio del sistema electoral
En los fundamentos del proyecto (3. Conclusión) quienes firman el proyecto afirman:
“No estamos ante un cambio en el sistema electoral sino ante la incorporación de TICs… en al menos tres etapas o fases claves del proceso electoral, con el objeto de asegurar que la voluntad popular del elector se expresa (sic), cuente y transmita con seguridad y rapidez.”
Esta afirmación descansa sobre el supuesto de que las tecnologías son “neutrales” respecto del sistema electoral, pero como muestran los más actuales y mejor fundados estudios de las tecnologías, las tecnologías no son neutras. Las tecnologías incorporan una serie de habilidades intelectuales y movilizan una serie de inferencias que son elementos sustantivos del sistema electoral. En este sentido, el sistema de boleta única fue un cambio fundamental en el sistema electoral de la Provincia y así lo será el sistema de reemplazo del impreso (tecnologías de la escritura impresa) con las tecnologías basadas en software con el que está indicado en este proyecto.
Por ejemplo, como se explicita en el Artículo 11 del proyecto la “opción” por el voto en blanco será “la última en cada categoría de cargo electoral a elegir (sic)”; esta opción está lejos de ser neutra respecto de un sistema que, como queda mostrado, valoriza la elección frente a la posibilidad de no hacerlo.
El sistema electoral democrático está fuertemente asociado al ideal de “sistema seguro”. La historia de construcción de un sistema electoral seguro es por ello una parte sustantiva de la historia de la construcción de la democracia. Pero el Proyecto de Ley moviliza el valor de “rapidez” como si estuviera en el mismo nivel de la “seguridad” y esto claramente no es así.  
III. Asistente técnico
Las tecnologías de la escritura impresa que están incorporadas hoy al sistema de emisión y control del voto suponen relaciones con los usuarios totalmente distintas que las tecnologías basadas en software. Tal es así, que este cambio tecnológico requiere un cambio de trascendencia en el sistema electoral: la creación de la figura de asistente técnico. Esto hace depender en gran medida el proceso electoral de este  nuevo “personaje” y que, pese a estar establecidas sus funciones (Artículo 21 y 23) se sabe que el estado de distribución social de los conocimientos informáticos implicarán funciones de “asistencia” que vulnerarán las condiciones fundamentales del acto eleccionario.
IV. Ni el software libre garantiza la democracia
El Observatorio de Cultura Libre del Litoral viene desarrollando una acción ciudana exigiendo que el Ejecutivo provincial reglamente la Ley 13.139 llamada “Ley de Software Libre”. En este sentido, todo el software que la provincia utiliza debe ser libre. El proyecto que rechazamos no reconoce de manera explícita que la incorporación de tecnología al proceso eleccionario esta alcanzada por dicha Ley. Aun asi, aclaramos que ni siquiera el Software Libre garantiza la seguridad y confiabilidad del proceso electoral. Pero, no es ese la principal razón para rechazar el Proyecto.
El rechazo se fundamenta en la consideración fundamental de que la democracia es contraria a la tecnocracia y la tecnología de software y hardware que impulsa este proyecto implica que los expertos reemplacen a la ciudadania.
Rechazo al Proyecto de Ley “Incorporación de tecnología en el proceso electoral”

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